lunes, 17 de mayo de 2010

ANTES, AHORA

   
Horas colgadas, minutos inexactos y segundos repetidos cuentan historias jamás escuchadas.
Pensamientos encerrados en cajas olvidadas.
Multitud de palabras que sólo paredes vacías escucharon un día. 



Venas llenas de horchata discurriendo por un cuerpo aparentemente vivo. 
Venas llenas de sangre provocando cosquilleos en la piel.

Lágrimas derramadas sobre la soledad del silencio, llenas de pena, llenas de sin sentido. 
Lágrimas derramadas sobre el abrazo de un amor, llenas de alegría, llenas de emoción.

Miradas perdidas en los rincones de una habitación que llaman a la nada y a la compasión. 
Miradas devueltas, transmisoras de pasión, de aceptación, de bienestar, de amor.

Ecos ensordecedores, compañeros de viaje, provocadores de migrañas e insomnios.
 Palabras escuchadas, compartidas y estimulantes que acomodando el cuerpo dan paso al sueño.



Deseos nunca pedidos que fueron cumplidos. 
Sueños que traspasaron la entretela de la noche para ver la realidad del día. 
Amaneceres nunca vistos convertidos en dogma.

1 comentario:

Imprigionato dijo...

La belleza no sólo está en aquello que brilla a simple vista. La belleza también puede estar en lugares recónditos de un texto que no lleva nombre directo.

Parece ser que es más bello un diamante que un atardecer. Yo discrepo.